jueves, 25 de junio de 2009





"No consigue desterrar un pensamiento durante muchos días: su madre esperando pacientemente bajo el sol tórrido del mes de diciembre y él sentado en la carpa del circo para que lo entretengan como a un rey. Le perturba el amor ciego, abrumador, por el que lo sacrifica todo, de su madre tanto por su hermano como por él, pero sobre todo por él. Querría que no lo quisiera tanto. Ella lo ama de forma absoluta, y por tanto él debe amarla con la misma entrega: esa es la lógica que ella le impone. Nunca podrá devolverle todo el amor que derrama sobre él. La idea de una vida lastrada por una deuda de amor lo frustra y lo enfurece hasta el punto de que decide no besarla más, hasta rehúsa que ella lo toque. Cuando la madre se da la vuelta en silencio, herida, él endurece su corazón deliberadamente contra ella, negándose a ceder."




(Un fragmento de Infancia, del tan impecable como drástico Coetzee. Capo.)

5 comentarios:

Rodoscopio dijo...

muy bueno!
me hizo acordar a:

"y es acaso justo que exija él una actitud reservada en su persona, de los demás?

(Que a la vez de él esperan eso que se reservan guardándose de ellos lo mejor: si no reciben, Por qué darían?)

Así repite el hombre su Karma que el político hoy lleva a últimas consecuencias?

Hombres descoloridos que la tinta de algun maniatico aviva, marcador laberíntico.

Que danzan en bocas de espinosa dentaria, la misma que lo muerde desde atroden hacia el centro."


este hombre que como aquella, buscaba amor inútilmente
en otros que no saben
ser mas que amantes.

Rodoscopio dijo...

oh, barbitúricos
imprecisos!

Is_a_bell. dijo...

quiero ser desempleada.

Un desvarío por jueves dijo...

rodri idolo, estos barbitúricos tienen vida propia




"este hombre que como aquella, buscaba amor inútilmente
en otros que no saben
ser mas que amantes"



(y el coloquio pendiente genio?).

Un desvarío por jueves dijo...

isabelita!