martes, 17 de agosto de 2010






"Bebiendo solo a la luz de la luna



Si el Cielo no tuviera amor por el vino,

No habría una Estrella del Vino en el cielo.

Si la Tierra no tuviera amor por el vino,

No habría una ciudad llamada Fuentes de Vino.

Como el Cielo y la Tierra aman el vino,

Puedo amar el vino sin avergonzar al Cielo.

Dicen que el vino claro es un santo,

El vino espeso sigue el camino (Tao) del sabio.

He bebido profundamente de santo y de sabio,

¿Qué necesidad entonces de estudiar los

espíritus y los inmortales?

Con tres copas penetro el Gran Tao,

Tomo todo un jarro, y el mundo y yo somos

uno.

Tales cosas como las que he soñado en vino,

Nunca les serán contadas a los sobrios."













(De Li Po, poeta chino que vivió hace más o menos mil trescientos años. La poesía china tiene mucho que ver con lo que hoy hacen Durand y Casas, entre otros; fíjense en el ritmo lento, pausado, lo que algunos llaman la "ociosidad" del arte oriental. Parece que los poetas chinos le daban duro al escabio: la leyenda reza que Li Po murió ahogado al caerse de su bote en una noche de borrachera por querer abrazar el reflejo de la luna en el río Yangzi.)









2 comentarios:

Humberto dijo...

Sabés que prefiero tus textos, pero seguramente alguna razón te habrá llevado a postear algo de otro poeta.
¿Hiciste algún cambio en la configuración del blog o me parece?
Te mando un gran abrazo.
Humberto.

Un desvarío por jueves dijo...

Gracias Humberto, sí, cambié la configuración hace un tiempo, involuntariamente (me di cuenta después) le puse los colores de arg., creo que sugestionado por el clima mundialista, jeje.

Y la razón de que cite a otros poetas es que no está saliendo nada, así que en la sequía aprovecho para poner textos de otros autores que me gustan, y de paso no dejo abandonado el blog.

Lindo texto el del orejudo, recién pasé por allá. Saludos maestro, nos leemos