domingo, 6 de febrero de 2011

 


Semana

Ahora que lo pienso

en perspectiva

mi semana fue

como esta monedita

de diez centavos

que tengo en la mano.

Un cobre, digamos, circular; algo plano, duro, sin

relieve, casi; una moneda

que está

porque está, pero que podría

no estar, que podría no haber

estado

que nada

hubiera cambiado, no sería ni más

rico ni

más pobre, es una monedita

de nada, de cobre; la pongo en un jarrito

de cerámica que uso

para guardar las chirolas del colectivo,

y listo, mi semana ya es

eso,

una monedita

de diez

perdida

entre otras

moneditas

de diez,

todas mezcladas

sin dejarse

distinguir

en el jarrito.






3 comentarios:

Victoria R dijo...

una monedita de diez es muy importante cuando te falta!
pero te entiendo, esta semana tambien me sentí monedita de diez...

Pablo dijo...

clarito el concepto, bello texto, ezequiel!

Un desvarío por jueves dijo...

Gracias por lectura gente; y Victoria, ahora que lo pienso tenés razón, che, cuando te faltan diez para el colectivo te querés matarr !