sábado, 2 de abril de 2011



"En todos mis años investigando con literatura uno de los grandes enigmas ha sido ver de qué manera se podría acercar esta a los sectores a aquellos que hoy en día no leen. El descubrimiento de que no todos disfrutan del arte literario fue un shock que tuve hace unos doce años, una tarde en que luego de esperar durante más de veinte minutos a que un mozo me sirviera le dije, con una ironía que debía herir al trabajador en lo más profundo de su ser, “¿ud piensa que estoy esperando a Godot?. El empleado me miró con cara de no entender y tras una breve charla me explicó que el último libro que había leído en su vida había sido el manual Santillana de sexto grado. Yo le pregunté que cómo había aprobado entonces la universidad, y me respondió que no había ido a la universidad, asombrada seguí charlando con ese hombre y me terminó contando que lo único que hacía en su casa era mirar televisión y masturbarse.

Luego de indagar un poco más respecto de los intereses del mozo (respecto a la televisión, no a la masturbación) entendí que es común que la gente no conozca a los grandes autores de la literatura. Entonces intenté yo, apoyándome en mi aporte a la cultura popular en la revista Viva y en mis apariciones televisivas con mi gran amigo Oscar González Oro, acercar a las masas algo de literatura a los que menos tenían. Organicé cursos de lectura de Beckett en la villa 31, un encuentro de discusión sobre las ideas de Walter Benjamin, en la villa 31, y un taller sobre narrativa argentina contemporánea, en la villa 31. Lamentablemente, a ninguno de esos eventos asistió nadie y sólo sirvieron para que un amigo me indicara que había otras villas en esta ciudad aparte de la 31, algo que yo no sabía.

Al poco tiempo, mis contactos en el nuevo ambiente intelectual en el que me movía me hicieron conocer a la famosa Cris Morena, artista de gran llegada en los sectores populares. Ella quería ampliar por esos días sus horizontes, salir de la televisión e implementar en el cine nuevos proyectos. En ese momento salió con una idea que me pareció fantástica: hacer versiones fílmicas de de grandes textos de la literatura mundial. Yo le dije que sí, que eso era fantástico, y que así podíamos llegar a los más necesitados para darles la literatura que necesitaban. Ella me respondió que por lo general sus productos no estaban dirigidos a los más necesitados, sino a sectores de clase media y media alta con una capacidad de consumo en merchandising más bien elevada. A eso yo le respondí: “lo importante es llegar a gente que no lee, en eso se igualan todos, en eso son todos desposeídos, el que vive en un semipiso en Caballito y el que tiene una choza en la villa 3… en una villa que no es la 31”





(firmado por Noemí di Carlo en la  revista ¿Lo qué?)

3 comentarios:

Humberto Dib dijo...

Ezequiel, a esta altura es más que una cursilería decirlo, pero se asemeja al Quijote esta gesta. La gente no quiere leer, no le interesa, como tampoco escribir o comunicarse. Ahora está comenzando a sentirse lo que se viene gestando desde hace años, éste es el resultado del siglo XXI. Decí que amo la vida, pero te aseguro que hay muchas cosas que ya no quiero ver. Como aún tengo ganas, como todavía tengo fuerzas, desde mi lugarcito sigo empujando... hasta donde pueda.
No dudo que vos también lo hacés.
Un abrazo.
Humberto.

Un desvarío por jueves dijo...

Tiempos duros, tiempos duros (en realidad, ¿cuándo no fueron tiempos duros?; cada época con su mambo, ¿no?).

Leer es importante, sí, pero no más que escuchar, por ahí creo que viene la mano, la lectura te entrena para escuchar, para estar atento, para pensar con la cabeza un poco más abierta a la hora de considerar el punto de vista de los otros; está bueno leer Lo qué, (la revista); ironiza mucho con lo intelectual, con el vínculo entre lo académico y lo social, y de paso se aprende algo.

Revista ¡Lo qué? dijo...

Como miembro permanente del Staff de Revista ¡Lo qué? quiero comunicarle a la ANSESS y a la AFIP que nuestra publiación no ha pagado el comentario del amo de este blog. Lo decimos para que no nos reclamen los aportes patronales ni ningún otro dinero.
Gracias por el comentario
PD: si aprende de nosotros, está hasta las manos