miércoles, 6 de julio de 2011



Tres de Carver


"Tu perro se muere

Lo atropella una camioneta.
lo encontrás al costado de la ruta
y lo enterrás.
te sentís mal.
te sentís mal vos
pero te sentís peor por tu hija
porque era su mascota,
y ella lo amaba tanto.
solía arrullarlo
y lo dejaba dormir en su cama.
escribís un poema al respecto.
lo llamás un poema para tu hija,
sobre el perro siendo pisado por una camioneta
y de como lo viste luego de eso,
lo llevaste al bosque
y lo enterraste hondo, hondo,
y el poema sale tan bien
que estás casi contento de que el pequeño perro
fuera atropellado, sino nunca
hubieras escrito ese poema tan bueno.
entonces te sentás a escribir
un poema sobre escribir un poema
sobre la muerte de ese perro,
pero mientras lo estás escribiendo,
escuchás una mujer gritar
tu nombre, tu nombre de pila,
las dos sílabas,
y tu corazón se para.
después de un minuto, seguís escribiendo.
grita otra vez.
te preguntas cuánto tiempo más puede durar."



***



"Boya

En el río Columbia cerca de Vantage,
Washington, pescábamos esturión
en los meses del invierno; mi papá, Swede-
el sr. Lingden- y yo. Ellos usaban cañas con reel,
plomadas rojas amarillas o marrones
anzuelos mosca encarnados con gusanos.
Ellos querían distancia y se iban a lo lejos
al borde de los rápidos.
Yo pescaba cerca de la orila con una caña y un anzuelo
                            encarnado.

Mi papá mantenía a sus gusanos calientes y vivos
bajo su labio inferior. El Sr. Lingden no bebía. 
Lo quise más que a mi papá durante un tiempo.
Me dejaba manejar su auto, me hacía bromas
sobre mi nombre "Junior", y me dijo
que un día iba a convertirme en un gran hombre, a recordar
todo esto, y a pescar con mi propio hijo.
Pero mi papá tenía razón. Quiero decir,
se quedaba callado y miraba el río
moviendo su lengua, como un pensamiento, tras el anzuelo".   




***




"Romanticismo

Las noches son muy inciertas aquí.
Pero si la luna está llena, lo sabemos.
Sentimos una cosa un minuto,
otra cosa el siguiente".










(Me compré un libro de poesías de Carver. En Carver, tal como me lo definió un amigo, siempre hay una "condensación de destino". En dos o tres palabras, Carver te condensa una vida. Eso está en las poesías que escribió y también está en los cuentos. La primera vez que leí un cuento de Carver me quedé bastante decepcionado. No entendía por qué el tipo había terminado el relato ahí, por qué le había hecho justo ahí ese corte tan abrupto. Pero no había pasado una media hora, y yo ya estaba haciendo otra cosa, cuando de repente me empezaron a venir a la mente oraciones, frases, imágenes que había visto y leído en el cuento; como chispazos de lo que había vivido mientras lo leía empezaron a volver a mi cabeza. Entonces entendí que todo lo que tenía que decirme el cuento estaba ahí, en lo que había leído, y cerraba, el cuento cerraba muy bien, era algo redondo y apretaba en las menores palabras posibles un destino; todo lo que el personaje había hecho, lo que estaba haciendo, lo que después uno presupone iría a hacer; el momento clave de una vida condensado en su mínima expresión; y había muchas, infinitas interpretaciones posibles para hacer acerca de eso, ¿qué significará esta frase?, ¿o por qué el personaje hará esto?, pero no importaba cuál parecía ser la más acertada porque el cuento seguía estando vivo, respirando en mi interior, y mientras algo está vivo y respira y por lo mismo no puede dejar de cambiar, no hay forma de darle un significado; no se puede definir, etiquetar a eso que en un minuto es una cosa y en el siguiente es otra. Pero así me doy cuenta cuándo un escritor conecta, cuando se te queda flotando en lo que pensás un rato después de haberlo terminado de leer, cuando lo que leíste de él se te aparece en la frente en el momento más inesperado y de alguna manera tu forma de ver el mundo se acomoda o más bien incorpora la forma de ver el mundo de él.)







4 comentarios:

Nicolás Pedretti dijo...

carver, que bueno esto

victoria dijo...

lo que escribiste vos hizo que lo de carver me gustara más!

Humberto Dib dijo...

Ezequiel, a Carver siempre lo leí en cuentos, pero, por lo que mostrás, parece que era bueno en todo.
Te dejo un gran abrazo.
Humberto.

campos de marte dijo...

carver tiene esa magia de transmitirte el instante de una persona, sus sentimientos, sus miedos, sin siquiera nombrarlos. Hay un mundo tácito que sin embargo recobra mas fuerza al sentirnos parte de su humanidad.. Me encantó tu descripcion. un abrazo :)