jueves, 8 de septiembre de 2011


Mar


Cuando tenía
cuatro años
mamá me llevó
a conocer a papá.
En la playa, a un costado
de los acantilados,
habia un árbol.
Una soga
atada a una de las ramas
bailaba
con el viento.
Era un día de sol
que me gustaba.
Papá tomó solo
hasta toser sangre
y morirse.

A los treinta vuelvo.
Ya no le digo papá
a su recuerdo.
Ahora papá
es mi viejo.
El árbol
con la soga
sigue ahí.
Mi viejo tenía los ojos hundidos y me dijo:
El tiempo
no pasa nunca.
Nunca.
Mi mujer
me mira sin hablar
y después nos quedamos mirando las olas
de la mano.

 


domingo, 4 de septiembre de 2011



Dominio

Nostalgia de goma espuma empapada.
Alegría, una pulpa de melón.
El deseo que cae, que chorrea como un aceite.
Qué sé yo si el nombre se corresponde
con lo que siento.
Si lo que se entiende por tristeza o alegría
es lo que estoy sintiendo en esta parte del día.
Qué sé yo cómo me siento cuando me lo empiezo a preguntar.
Pero soy una caja, un vaso, cualquier cosa
que guarde, soy eso, mi cuerpo, y cuando quiero,
cuando pinta, cuando se me canta, está,
me saco la goma espuma, o el aceite, o la pulpa
de adentro del cuerpo, y quedo vacío, listo, soy
nada más una cosa
con pantalón, remera y calzoncillo.
Qué paz.