domingo, 23 de octubre de 2011


El cuerpo en la escritura

"Las pocas veces que escuché mi voz grabada, por ejemplo en un contestador, no dejé de reconocerme pero al mismo tiempo me extrañé. Quiero decir que reconocía mi voz ahí y lo que había querido comunicar, pero hubiera necesitado un buen ecualizador y saber un poco de sonido para lograr que esa voz que en ese momento escuchaba sólo con los oídos se pareciera un poco más a la que me escucho con todo el cuerpo cuando hablo. Un trabajo parecido me espera ahora: lograr que estos capítulos que te fui pasando por abajo de la puerta, y en los que reconozco mi voz, se parezcan más a la voz que me escuchaba con todo el cuerpo frente al teclado, la vista clavada en el viejo monitor Samsung."




(fragmento de Entrerrianos, de Damián Ríos. Gran, grannn novela.)



2 comentarios:

Romina Ciaponi dijo...

Muy bueno!

Un desvarío por jueves dijo...

Muy bueno, viste? Entrerrianos la recomiendo a morir, se consigue.