jueves, 14 de junio de 2012


Despertándote

Aunque no se note
a primera vista
atrás
del movimiento de mi mano
a las tres de la madrugada
de este sábado
de frío
glacial
hay casi treinta
años
de cosas
que alguna vez
tocaron mis manos,
infinitos hombros
que antes que los tuyos
apretaron mis ojos;
toda una vida
de lámparas madrugadas techos;
y de mujeres;
de mujeres que de espaldas
a mí
yo vi durmiendo
en la oscuridad;
mi abuela
una siesta de febrero
el ventilador encendido
las persianas bajas
acostada
con una mano en el cuello
abajo de las sábanas,
o mi prima
en el asiento de atrás
de una camioneta a un lado
de una noche en el campo
cuando mis tíos a los once años
me llevaron a conocer el mar,
o mi amiga
de la facultad esa noche
esa
la cerveza transpirando 
gotas calientes como besos; la lluvia
que en el techo
no dejaba
de golpear y golpear; 
todo eso, digo, 
todo
lo que ahora me empuja
en la memoria
de mi mano, de mis ojos
y mis brazos;
clavado en la memoria
de mi amor y de mi
cuerpo
mientras estiro
una mano
hacia tu hombro
fino
inmóvil y
azulado
en la oscuridad.





2 comentarios:

oh nikita dijo...

muy buenas imágenes, fluye, me gusta!!

Un desvarío por jueves dijo...

gracias vero