martes, 19 de marzo de 2013



De Berboglio

"Las acusaciones sobre Bergoglio también son ambivalentes. Verbitsky afirma que entregó a dos sacerdotes. Si es así, más allá de su obvia ideología conservadora, no hay miramientos, en mi barrio a esos tipos les dicen de una sola manera: hijos de puta. Una cosa es ser de derecha. Es más, una cosa es querer que vuelvan los milicos desde el centro mismo del corazón de la ignorancia más cruel. Otra ser cómplice de asesinos. Pérez Esquivel, por su parte, dice que no fue cómplice pero le faltó coraje para defender a sus compañeros. Ese terreno ya es más complejo. En todo caso deberían juzgarlo sus coetáneos. Sospecho que nosotros somos muchachos de 20 o 30 años y que, por más discos escuchados y libros leídos, no somos de los 70'. Condenar a quienes no hicieron "lo que deberían haber hecho durante la dictadura" es, desde la tranquilidad democrática y el confort de la vida 2.0, absolutamente anti ético. Es fácil ser un héroe de la contra-fáctica." 



Ahora que el moralismo está de moda, está bueno encontrar una opinión sensata, sin demagogia ni gregarismos, acerca de las cosas. 

Por eso recomiendo mucho leer el blog de este pibe: 

www.ilcorvino.blogspot.com





sábado, 9 de marzo de 2013




Rutina

Cambiar. Yo me exijo eso,
cambiar,
pero no sin madurarme 
sino de a poco, en
el paso, hora a
hora, con locuras
mínimas, sigilosas
de las cuales solamente pueda
darme cuenta yo.

No doblar de vez en cuando
en la misma esquina de siempre.
Probar una cerveza con gusto a nuez.
Escribirle a una mujer desconocida.
Saludar a un colectivero.
Mirar una película a las tres.

De ese tipo de cambios
hablo, de
regalarme
pequeñas rebeldías solitarias
para que algo nuevo germine
en la baldosa de mis días.

Que germine que así
los pensamientos lo imitan a uno
y todo lo parecido se empieza a ver distinto.