sábado, 9 de marzo de 2013




Rutina

Cambiar. Yo me exijo eso,
cambiar,
pero no sin madurarme 
sino de a poco, en
el paso, hora a
hora, con locuras
mínimas, sigilosas
de las cuales solamente pueda
darme cuenta yo.

No doblar de vez en cuando
en la misma esquina de siempre.
Probar una cerveza con gusto a nuez.
Escribirle a una mujer desconocida.
Saludar a un colectivero.
Mirar una película a las tres.

De ese tipo de cambios
hablo, de
regalarme
pequeñas rebeldías solitarias
para que algo nuevo germine
en la baldosa de mis días.

Que germine que así
los pensamientos lo imitan a uno
y todo lo parecido se empieza a ver distinto.







2 comentarios:

El Edu dijo...

qué bueno estos desvaríos, como siempre.

un abrazo capo!

Un desvarío por jueves dijo...

gracias maestro !!