miércoles, 8 de enero de 2014

 
 
 
 
 
 
Humor
 
No podía
dejar de pensar en ella.
En cada esquina
me estaba esperando ella.
 
Una tarde le dije
que la quería
y ella
me abrazó.
 
No siento, dijo,
lo mismo por vos.
 
Fue ahí cuando me di cuenta
de que el amor
de carne y hueso
de saliva y de
día
es siempre
otra.
 
La otra
que aparece en silencio,
que te hace una broma
y que se queda.
 
 
 
 
 
 
***
 
 
 
 
 

Ayer
 
Ayer decidí
que estaba enamorado de vos.
Había una vela en una mesa en un bar
y yo me hacía muchas preguntas
mientras escuchaba hablar a una mujer
que me gustaba
de las cosas
que le gustaban a ella.
 
Había muchos amigos,
vasos, cigarrillos;
pero yo
miraba esa vela,
esa
sola llama solitaria
prendida en una mesa sin nadie
a un costado nuestro.
 
Con los codos
en la mesa
la miraba.
 
Bueno, yo cambio tu silencio, tu humor
por el de todas las bocas
interesantes de la tierra.
 
 
 
 
 
 
***
 
 
 
 
 
 
Primer amor
 
A los nueve años ese día
mi prima del campo Marilina
con su fina espalda desnuda
cada vez
que le levantaba la remera el viento
se acercó a la laguna saltando
y los pájaros de las orillas despegaron
girando en espiral
como un tornado de cruces blancas
hacia arriba.
 
En la camioneta
cuando a la vuelta se sienta
a mi lado Marilina
mi corazón está lleno de pájaros
que vuelan y giran
hacia ella.
 
 
 
 
 
 
 
***
 
 
 
 
 
 

Boliche
 
Amo la tristeza de la vida en el boliche.
Amo cada bocanada de alcohol.
Amo la cumbia
que repite los latidos
de mis huesos.
Amo cómo la luz
en el boliche
toca a cada mujer
que pasa y que te
mira. Que te
besa.
Que sigue.
Que se
va.
 
Ojalá la vida
fuera como en el boliche.
 
Ojalá en los subtes y los bancos
uno pudiera amar
con tanta
impunidad.
 
Ojalá
viviera el mundo
atragantado de vino
y de amor
y de deseo revuelto
y juventud.
 
Todos dentro
del útero
de la oscuridad.
 
Sobre esta brea bien negra
bailando
con el corazón virgen
hacia el vicio de la luz.
 
 
 
 
 
 
***
 
 
 
 
 
 
Sea
 
Lo más lindo del mundo es meter un gol.
De puntín o con la tráquea.
Con lo que sea.
Querer algo y que salga.
Que sea.
Meter un gol y no gritar.
No sonreír. No
mirar a nadie al lado tuyo a los ojos.
Solamente apretar el puño
y decirse uno adentro de uno mismo: Sí.
Loco que ahora se me venga quien quiera.
 
 
 
 
 
 
 
 
 


2 comentarios:

nele b dijo...

me hiciste recordar a esta canción
http://www.youtube.com/watch?v=7K8q9Xh_aJw

Un desvarío por jueves dijo...

jaaa temazo